
La mujer que admiraba cada mañana durante mi trayecto por su apariencia elegante tiene un secreto. Detrás de ese exterior refinado se esconde una mujer muy fácil de seducir. Un encuentro casual fuera del tren reveló su verdadera naturaleza: es una mujer vulgar que anhela la atención de extraños. El contraste entre su comportamiento digno en el tren y su conducta libertina en privado es realmente impactante.