
Tenía una reunión de negocios importante programada al principio de la semana, y también cancelé mi cita con mi prometido. Estaba ocupada con los preparativos nocturnos con mi jefe y buscaba materiales en el almacén cuando de repente se fue la luz. Ambos se quedaron solos con sus teléfonos inteligentes sin batería y sin poder pedir ayuda… Confundidos, no pudieron soportar las ganas de orinar y tuvieron incontinencia frente a su jefe. Mientras se acurrucaban para protegerse del frío, perdieron el sentido y empezaron a buscarse el uno al otro. Finalmente, ella se volvió adicta a la relación que tenía con su jefe, a quien solía odiar…